A LA MODA, LO QUE TE ACOMODA

Por Alexa Rivera

¿Alguna vez haz sentido que no tienes nada que ponerte, porque no te quieres ver como foto llevando siempre lo mismo? Recuerda que siempre se puede hacer mucho con muy poco, el único límite es tu imaginación, así que te daré unas pequeñas recomendaciones a la hora de hacer un outfit. Si eres un galante caballero es sencillo; agarra la primera camisa o cosa que encuentres a la vista, después de eso parte lo demás, recuerda los pantalones de mezclilla son básicos y no pasa que repitas una o dos veces por semana, nadie se dará cuenta, solo recuerda rociarles un poco de loción y si te levantaste tarde para peinarte, basta con una gorra para disfrazarlo y hasta te verás un poco misterioso e interesante.
Por otro lado, para las señoritas elegantiosas que quisieran verse un tanto diferentes, no duden en probar combinaciones que no habían visto, ni pensado anteriormente. Atrévanse a jugar con sus outfits, hasta podrían ponerse una camisa de hombre aunque les quede grande, recuerden que un buen nudo al frente tipo de vaquerita siempre se ve bien y llega a dar un buen realce a tu cintura, pero siendo suficientemente bombacha como para disimular un poco la pancilla.


Unos pequeños pero grandes tips que no puedes estar revelando con nadie son:


1. «Oye, sorry, no me quedó»

Puedes comprarle ropa barata a tu amiga o alguna persona que venda en tu escuela y, como son conocidos, te va a prestar la ropa para que te la lleves y te la pruebes. Procura hacerlo los fines de semana, por si llegas a necesitar ropa nueva la puedas estrenar sin problemas, pero no sin antes disfrazar un poco la etiqueta que le vas a dejar para que no la vean en tu evento social y pases desapercibida pero sólo por el precio, y no por el outfit súper chick que vas a traer. Recuerda también no estar cerca de personas que fuman y también ten mucho cuidado cuando alguien tenga una bebida cerca, para que no tenga ni un pequeño rastro que pueda delatarte de que la traías puesta. Por último, llegando de la fiesta, déjala oreando en la ventana o en frente de un ventilador para que se le vaya cualquier tipo de olor que sé le pudiese haber impregnado un poco y ahora sí, quedó perfecta para que el lunes se la puedas regresar intacta, como si nada hubiera pasado, y decirle a tu amiga: “oye, sorry, no me quedó”.


2. Lo retro está de moda

Recuerda que la moda siempre regresa, así que si llegas a ver ropa de tu abuelita o de tu mamá y sus viejos tiempos, nunca dudes en adueñártela para que después puedas hacerte un outfit súper auténtico, aunque un poco ochentero.

3. #Todossomosestudihambres

También trata de desechar lo que ya no quieras o lo que ya no te queda, y, si lo haces, trata de al menos donarlo para una buena causa, ya que no sabes la ayuda que le podrías hacer a otro estudihambre.


4. Don’t play safe

Por último, nunca temas en utilizar ropa un tanto masculina, si eres mujer, o un tanto femenina, si eres hombre, nunca sabes si ese estilo te pueda quedar o agradar si no lo pruebas. Para ser un estudihambre de caché es necesario atreverse a inventar combinaciones porque es ahí cuando podrás sacar tu verdadero estilo.

DE LA MODA, LO QUE TE ACOMODA

Por Alexa Rivera

Hoy en día, nosotros los llamados estudihambres o como yo prefiero decirnos, estudiantes en ahorro y abstinencia, tenemos muchas cosas en las cuales pensar y una de esas es la moda.

La verdad es un asunto un poco complicado, ya que para vestirte diario, no deberías utilizar la misma prenda en las próximas dos o tres semanas dependiendo de qué tan cool quieres verte. Las reuniones, fiestas o eventos sociales son algo extremadamente distinto; la regla más básica es: no puedes, ni debes repetir prendas hasta el siguiente año.

A la hora de comprar, no hace falta gastar

Cuando hablamos de una “ganga” o un buen “deal”,  nos referimos a comprar piezas por mucho menos valor de su precio original. Yo te recomendaría ir a tiendas de ropa diferentes y hasta un poco alternas, al grado que ni crees que venden ropa pero terminan por encantarte. Estamos hablando de una búsqueda del tesoro, es cosa de indagar, y así encontrar muchos estilos diferentes que tal vez no sabes que te gustan hasta el momento en que los ves y los pruebas.

Surtete en mercados y tianguis

Visita lugares como mercados y puestos en las calles los fines de semana. Hay varios tianguis alrededor de tu ciudad o de tu comunidad, unos un poco más legales que otros, pero con el mismo fin, vender. Identifica los días que se ponen y en qué colonias.

Free shops y beneficiencia

Es casi imposible encontrar una tienda o lugar donde la ropa es gratis, sí, así es, leíste bien, ¡gratis!

Estos son los free shops; lugares donde cualquier prenda o accesorio, ya sea para  mujer o para hombre, están disponibles para ti siempre y cuando te encante lo que hayas tomado y/o dejes otra prenda a cambio. Hay diferentes artículos como: sombreros, zapatos, hasta sacos súper elegantes.

Este concepto sí existe pero muy rara vez las encuentras en países latinoamericanos.

Pero de seguro conoces algunas iglesias de distintas religiones que realizan actividades de beneficencia. Una de ellas es la recaudación de fondos a través de la venta de ropa de segunda mano a precios super bajos, casi regalados.

¡Qué empiecen las rebajas!

Otro tip, por si no te llegaran a convencer las experiencias un tanto hippies y eres más de plazas o centros comerciales, es ir a comprar cuando las cosas ya no estén de temporada, ya que a todo le bajan desde un 50% hasta un 70%, dependiendo el lugar y la tienda.

Para este consejo es bueno saber qué colores entran o no entran en la temporada  dependiendo el clima, el tiempo y la armonía que quieras tener con estos. Por ejemplo, para el frío se recomienda unos colores grises o secos, y para el calor colores más llamativos, vivos y la combinación de varios de ellos.  Así que ya sabes, si ves algunos de esos colores y ya no es tiempo, no dudes en dar un tarjetazo y darte un buen gusto un tanto barato.

Finalmente, en lugares con climas cambiantes donde te encuentras con frío en la mañana y calor en la tarde, o que si estás en sombra hace frío y si estás en el sol hace un calor insoportable–, tenemos que irnos preparados para todo, ya que no vas a volver a tu casa por más que esté cerca (porque son $7 de camión de ida y $7 de regreso, o una caminata que seguramente no va ayudar nada, ya que tu imagen social se va a ver dañada y esto tú, más que nadie, sabes que no puede pasar) por lo que tienes que verte lo más impecable posible, además de que da muchísima flojera y cuesta dinero estarse bañando a diario, lo que te lleva a aplicar por lo menos dos veces por semana un baño francés, pero ese es otro asunto.