Por Jorge Vargas
A lo largo de tu vida estudiantil tendrás muchos antojos que necesitarás controlar, las papitas de la universidad, la dona con el café en el receso o hasta los chilaquiles para desayunar el lunes después de un fin de semana lleno de “estudios”. Esos son sólo algunos de los antojos que como estudihambre deberás saciar sin perder de vista tu cartera, para eso te presentaremos la lista de las 5 reglas que todo estudihambre debe seguir para hacer mucho con poquito.

1. El precio puede ser tan importante como el sabor
Habrá veces en las que los tacos de 5 pesos de la esquina te sabrán de maravilla, aún mejor que un jugoso filete, ¿sabes porqué? La respuesta es sencilla: el poder tener toda una comida con 20 pesos te dará una satisfacción que ningún chef podría darte, recuerda que el precio mejora cualquier platillo por más desabrido que sepa.
2. Sé inteligente al hacer el super
Al hacer las compras es mucho más recomendable que busques opciones que sean más amistosas a tu cartera: comprar comida de la marca del super al que vas puede ahorrarte unos pesos igual que averiguar a que hora rematan la comida que ya no se vendió en el pasillo de preparados. Otra cosa importante es siempre tomar cualquier tipo de cupones o promociones que te den al entrar al super y aún más, nunca en tu existencia puedes negar un muestra gratis que te ofrezcan, esto es algo que con suficiente determinación no solo cubrirá la comida de un día si no también te servirá de ejercicio después de las 20 vueltas que le habrás dado al super solo para pasar frente a la persona que tiene las pruebas del jamón.

3. Apoya el comercio local
Procura buscar opciones locales que sean más baratas, por ejemplo comprar en mercados o en tianguis, localizar al señor del carrito de la fruta de tu colonia y ver en cual tiendita de la esquina sí te fían aun y a cual ya no debes regresar. Algo que puedes hacer es comprar en mercados la fruta y las verduras que ya estén a poco de pasar su mejor estado esperando que te las den más baratas o que al menos te den más gracias a las reglas del “pilón”. También en el caso de que busques el lujo de comer carne puedes probar en carnicerías pequeñas que pueden darte las cosas un poquito más baratas.
4. De sobrecito en sobrecito se hace más muchito
Siempre que tengas oportunidad toma cuantos sobrecitos puedas del lugar, así sean de pura salsa de tomate, no sabes cuando querrás sazonar una Maruchan o un sándwich de manera diferente. Lo mismo aplica con los paquetitos de azúcar para el café o los jalapeños que puedes tomar libremente para los nachos del cine.

5. El hambre puede vencer a tu estómago pero no a tu ingenio
¡Sé ingenioso! Prepárate para innovar y hacer mucho con poquito, inventa recetas para darle esa emoción a tu alimentación. Por ejemplo si ya vas en tu décima octava lata de atún del mes y ya no tienes tostadas ¿Qué puedes hacer? Prepárate unas riquísimas tostadas con Doritos enchilosos así ya no gastas ni en tostadas ni en picante. Toma hasta lo menos esperado y haz maravillas que al cabo eres estudiante estás preparado para esto.


